Un incendio en el salón de una vivienda obliga a desalojar un edificio en A Pobra

Christopher Rodríguez
CH. RODRÍGUEZ RIBEIRA

BARBANZA

Los bomberos rescataron a seis personas que no podían abandonar el inmueble debido a una gran acumulación de humo en pisos y pasillos

28 ago 2025 . Actualizado a las 10:02 h.

Susto mayúsculo en A Pobra. Un edificio situado en la céntrica calle Rafael Calleja tuvo que ser desalojado por completo a causa de un incendio en el primer piso. Las llamas dieron comienzo en el salón de un apartamento minutos después de las cuatro y media de la tarde. A esa hora en el 112 se recibieron numerosos avisos de que una vivienda del casco urbano pobrense estaba invadida por el fuego. Las llamadas procedían tanto del exterior como del interior del edificio, desde donde varios de los residentes solicitaban auxilio por la acumulación de humo en sus pisos y en los pasillos comunes.

La gravedad de la situación era tangible a pie de calle, ya que en un momento inicial la virulencia del incendio provocó que las llamas escapasen por una de las ventanas del apartamento afectado, llegando a alcanzar el segundo piso. Asimismo, una gran cantidad de humo negro se extendió por buena parte del municipio por la acción del viento, derivando en que numerosos vecinos de la localidad mirasen con desconcierto al cielo tratando de dar con el foco del incendio.

En escasos minutos la calle Rafael Calleja fue escenario de un amplio despliegue de medios. Hasta el lugar acudieron dotaciones de los parques de bomberos de Boiro y Ribeira, agentes de la Guardia Civil de Boiro y de la Policía Local de A Pobra, voluntarios de Protección Civil, una ambulancia del 061, médicos del ambulatorio local e, incluso, el helicóptero H3 con base en el Clínico de Santiago, que aterrizó en el puerto.

En terrazas interiores

De inmediato los bomberos entraron en el edificio, después de comprobar que las personas que se encontraban en el apartamento afectado por el fuego habían podido salir por sus propios medios. No corrieron la misma suerte otros residentes en la finca.

Hasta seis no lograron salir del bloque y, a la espera de la llegada de los equipos de emergencias, optaron por resguardarse en unas terrazas interiores en las que podían escapar parcialmente del humo. Una vez auxiliados por los bomberos, los residentes evacuados fueron atendidos por los servicios médicos en plena calle.

Allí valoraron su estado, concluyéndose que tan solo algunos de ellos habían sido afectados por la inhalación de gases, aunque, con un carácter tan leve que ninguno tuvo que ser evacuado al Hospital de Barbanza.

Mientras, los bomberos volvieron a subir al inmueble para terminar de extinguir el incendio, que había sido controlado poco después de las cinco de la tarde, y para realizar una última comprobación por si alguna persona hubiese quedado rezagada. Durante esta parte de la intervención fueron rescatadas dos mascotas que no habían podido ser evacuadas en un primer momento debido a la gravedad de la situación.

El balance del incendio se reduce a unos daños materiales que serán valorados a medida que avance la investigación para esclarecer sus causas, que recae en la Policía Judicial de la Guardia Civil de Noia. Tanto el salón epicentro de las llamas como un pasillo de la vivienda fueron las estancias peor paradas por el fuego. Por los efectos del humo resultaron afectados otros pisos del edificio.