Condenados a uno y cuatro años de cárcel por amenazar e intentar matar a un hombre en Ribeira
BARBANZA
Los acusados no ingresarán en prisión a cambio de que no se acerquen a la víctima ni vuelvan a delinquir durante cinco años
25 abr 2025 . Actualizado a las 10:34 h.Los dos acusados de amenazar e intentar matar a un hombre en Ribeira en octubre del 2020 han aceptado las penas de uno y cuatro años de cárcel al alcanzar las partes un acuerdo de conformidad antes de la vista oral en la sección sexta de la Audiencia Provincial. En la negociación quedó establecido que los encausados no ingresarían en prisión a cambio de no acercarse a la víctima ni volver a delinquir durante cinco años.
Según recogía la Fiscalía en su escrito de calificación, uno de los implicados, en días previos a los hechos y en varias ocasiones, amenazó a la víctima con «que lo iba a acuchillar». Sin embargo, este extremo no se consideró como probado, por lo que el ministerio público terminó por modificar sus conclusiones para tan solo pedir para este acusado la pena de un año de prisión.
Para el otro protagonista, se le imputó un delito de homicidio en grado de tentativa, cuya condenada quedó rebajada hasta los cuatro años. Además de a no reincidir y a mantenerse alejado del agredido, en el fallo se supedita la suspensión de las medidas privativas de libertad a que continúe ingresado en un centro de desintoxicación.
De esta forma, en la sentencia se dio por acreditado que el 18 de octubre del 2020, los acusados accedieron al edificio en el que residía la víctima en Ribeira. Para ello, uno de ellos le dijo que «era el de las centollas» y que si podía pasar por ahí, algo que el afectado consintió.
Cuando llegaron, la víctima no pudo distinguir quién era realmente debido a la oscuridad y al uso de mascarilla por parte del acusado. Bajó a abrir la puerta y en ese momento el cómplice se metió en el interior del portal.
Una vez dentro, uno de los encausados esgrimió un cuchillo de sierra con el que apuñaló en diversas ocasiones a la víctima por la espalda, desplomándose al suelo, para continuar siendo agredida con patadas y puñetazos a la vez que era atacado insistentemente con el arma.
La víctima incluso llegó a morder al acusado en uno de los brazos, además de propinarle golpes para evitar que las puñaladas le llegaran a partes vitales.