La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora
08 feb 2025 . Actualizado a las 17:43 h.María, antes de acostarse, utilizó la leche desmaquilladora para la cara y el aceite para los ojos, luego se aplicó una loción limpiadora, el tónico, la crema de noche regeneradora para la cara y otra anticelulítica para el cuerpo. Al despertarse, tras una ducha, se puso una mascarilla en el pelo, se dio un masaje con una leche hidratante a la vez que reafirmante, y otra especial para pies y manos. Luego empezó con los tratamientos diarios para su cara y cuello; primero una mascarilla en la cara, una crema exfoliante y una antiedad, sin olvidar el contorno de ojos. Tenía claro que cremas, lociones y aceites eran para el día y cuales para la noche. Luego empezó la tarea de maquillarse; primero un filtro solar y una crema base, luego un colorete y empezó con los ojos: crema para borrar las ojeras, lápiz para definir la raya y las cejas, dos tonos de sombra, una buena capa de rímel, el contorno de los labios y un pintalabios rosado. Empezó a colocarse el pelo, que también llevaba extensiones y mechas rubias. Lo alisó, le dio volumen y lo fijó con laca. Cuando hubo terminado, se puso desodorante y unas gotas de perfume en el cuello. Se miró por última vez al espejo y se encontró muy bella.
Cuando la llevaban al centro psiquiátrico con una crisis nerviosa tenía el cuerpo pintado a rayas con los lápices, las manos con las sombras de ojos, el cuerpo y la cara untados con las cremas del contorno de ojos, mezcladas con la crema de día, la de noche, la hidratante, la reafirmante, la anticelulítica y otras cuantas más, todo pulverizado con laca; los párpados se los había pintado rosa con el lápiz labial, tenía el pelo mojado con el tónico y luego pulverizado con el desodorante. Su pobre mente estaba descontrolada y dominada por una fuerte angustia de no estar arreglada para salir a la calle…
Ya sé que este relato suena exagerado, pero solo es una caricatura de la tiranía de los cosméticos y las cremas. Decía Ortega y Gasset: «La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora».