Cerca de un millar de personas se dieron cita delante de la casa consistorial para celebrar por anticipado el recibimiento del nuevo año
01 ene 2025 . Actualizado a las 20:42 h.Hasta la casa consistorial de A Pobra se vistió de tiros largos, con una gran cortina de flecos dorados, para recibir por anticipado el 2025. Y es que nadie se quiso perder este año las precampanadas organizadas por el Concello y que volvieron a repetir el mismo éxito, e incluso a superar el que tuvieron el año pasado. Cerca de mil personas se dieron cita delante del ayuntamiento para participar en esta actividad festiva donde no faltaron los vestidos de lentejuelas, las americanas, pajaritas y corbatas y un sinfín de diadema y gafas con todo tipo de motivos de fantasía, desde las letras del año próximo, hasta árboles, cuernos de renos y, por supuesto, luces de colores.
Media hora antes de las campanas comenzó el reparto de unos 400 paquetes con las 12 uvas de rigor y de 600 cotillones en los que se incluían gorros, gafas, matasuegras, globos y serpentinas. Y para caldear el ambiente, Disco Móvil Chocolate no escatimó en pinchar los grandes éxitos, tanto los navideños con el pegadizo estribillo del «tuki, tuki, tuki, tuki» o la Potra salvaje. Cuando se acercaba ya la hora del mediodía, el humorista Oswaldo Digón, acompañado del alcalde, José Carlos Vidal, y de los concejales Patricia Lojo y Eloy Sobrido, salió al balcón principal para hacer de maestro de ceremonias.
Animó a todos los presentes a despedirse de todo lo malo que ha trajo el 2024, desde las hipotecas hasta de los despistados que no ponen los intermitentes, y luego les deseó lo mejor para el 2025. Llegado el momento cumbre, sonó el carillón, los cuartos, y luego las doce campanadas, que unos siguieron comiendo las uvas y los más pequeños con gusanitos. Y luego llegó el colofón, el confeti, los globos y la música a todo volumen se apoderaron de la plaza mientras se descorchaban las botellas de champán y sidra, y se regalaban besos y abrazos para desear una buena entrada de año.
Disco Móvil Chocolate siguió pinchando varios éxitos, hasta que dio paso a Os Festicultores, que entraron con su original matraquillo e indumentaria y pusieron a bailar a los presentes con sus versiones de grandes temas de siempre. El concierto comenzó delante del Concello, pero luego siguió por todo el municipio, puesto que el objetivo era llevar a cada esquina esta gran fiesta de anticipo de la llegada del 2025.