El engañoso GPS que deja camiones atrapados en Deán Pequeno

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

Un chófer con una carga de atún tuvo que recurrir a una grúa para sacar el tráiler

11 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

No cabe duda de que el GPS es un aliado a la hora de emprender rutas desconocidas, pero también puede convertirse en una trampa que, en el caso de profesionales vinculados al sector del transporte, puede desbaratar una jornada laboral y situar al afectado en un auténtico apuro. Aparte del hecho de que la tecnología no está exenta de errores, algunos profesionales del volante precisaban ayer que, salvo equipos muy completos, los dispositivos convencionales señalan el trayecto según el destino fijado sin especificar si la carretera tiene, por ejemplo, amplitud suficiente para un tráiler o únicamente puede pasar un turismo.

Pues en ese difícil brete se vio metido ayer en Ribeira un chófer procedente de Vigo, que, con un camión cargado de túnidos congelados, vio como las horas transcurrían sin que pudiera llegar a su destino. Era la primera vez que realizaba el trayecto y se encomendó al GPS, que lo metió por la zona de Deán Pequeno. El dispositivo no estaba errado, la carretera conduce al lugar elegido, pero no es la indicada para un vehículo de gran porte.

Eran las siete de la mañana, el chófer enfiló el camino marcado por el navegado y, al bajar la cuesta y mirar hacia el frente, ni tan siquiera la oscura noche evitó que comenzase a sospechar sobre la idoneidad de la carretera para un camión como el suyo. Tuvo la suerte de poder preguntar a un vecino, quien le dijo que no continuara avanzando porque la estrechez de la vía iba a dejarlo encajonado.

Carretera mojada

La carretera mojada le jugó otra mala pasada, porque las ruedas patinaban e imposibilitaban que pudiera dar marcha atrás para volver a la vía principal.

A las diez de la mañana, desesperado, continuaba en el lugar aguardando la llegada de una grúa que remolcase el tráiler hasta la carretera AC-550.

El de este chófer no es el primer caso. Hace solo una semana, otro conductor se vio en un brete incluso peor y, hace un par de años, los vecinos ayudaron a otro conductor.