Sostiene Comesaña

Alicia Fernández LA CRIBA

BARBANZA

Las palabras del conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, sobre los contagios por el covid, en particular de los que se han producido en la hostelería, quedarán para los anales del despropósito. Un ejemplo más de que a un político le pones un micrófono y -como lo de calcular el alcance de sus palabras no va con ellos porque se consideran intocables- el resultado puede ser cualquiera.

La primera gran reflexión del susodicho es que el 80 % de los contagios se producen en el ámbito privado o familiar, pero «é por algún caso que o levou (sic)». Su descubrimiento de que el virus no germina o aparece por generación espontánea en esa casa será un gran aporte en la lucha contra la pandemia.

En cuanto a la hostelería dice que sí tienen constancia «dalgún» caso de contagio. Supongo que también la tendrá de las demás actividades. Y que hay «un risco pola mobilidade que xera a hostalería». Entiendo que además de ir al bar el buen conselleiro no va a ningún sitio más: bancos, farmacias, supermercados, gestorías, etcétera. Lo que me hace suponer que tiene servidumbre y un ayuda de cámara.

Pero lo mejor, el final. El conselleiro Comesaña se viene arriba y dice que el número de contagios baja al cerrar la hostelería (llega a poner al sector como un elemento clave en su transmisión), una mentira palmaria que se ha encargado de demostrar su compañera la presidenta Ayuso doblegando la curva con la hostelería abierta. Y por último da las gracias al sector, entiendo que con eso ya se pueden pagar autónomos, suministros, alquileres y comer. Un auténtico fenómeno que, a día de hoy, sigue en su cargo.