Marlasca y las cesiones


E l ministro del interior, Marlasca, ha cesado al Jefe de la Guardia Civil de la Comandancia de Madrid, Pérez de los Cobos, y la oposición de derechas lo vincula al informe de tal fuerza de seguridad sobre la actuación del delegado del Gobierno al autorizar la manifestación del 8 de marzo. El informe, elaborado a instancia judicial y bajo la dependencia del referido Jefe, tenía el carácter de secreto, pero fue filtrado, al parecer, por el propio juzgado, según se deduce de su foliado al obrar bajo los números 784 y siguientes, cuando solo constaba de 83 folios. Siendo un claro ejemplo de mala praxis, al contener, más que imprecisiones, falsedades y hechos innecesarios, siempre en perjuicio del funcionario autorizante.

Así, consta como fecha de la declaración de la pandemia por la OMS el 30 de enero, cuando en realidad fue el 15 de marzo, después de la autorización de la manifestación. Y se alude a la prohibición del maratón de Barcelona y el congreso de la iglesia evangélica, cuando en el primero pretendían participar mil atletas y en el segundo, 120 países del mundo, muchos en zonas de riesgo. Tampoco se entiende la referencia a que algunas ministras llevaran guantes, cuando estos no son el principal elemento de protección y, además, ya los portaran en manifestaciones anteriores. Sin embargo, ni consta que el ministro se ingiriera en el contenido del informe, ni que el delegado del gobierno hubiera sido advertido de riesgo contra la salud pública. Es más, el doctor Simón declaró que no pondría inconveniente alguno a su hijo si decidiera acudir a la manifestación. Por eso autorizó los actos de participación de nacionales, como el congreso de Vox, y prohibió los de presencia de extranjeros. En todo caso, aún reconociendo lo equivocado de la autorización, no deben magnificarse sus efectos. No puede olvidarse que ese día circulaban el metro y los autobuses atestados de personas.

Así, entiendo que la decisión del ministro de dicho cese es un acto político de cambio de un funcionario de libre designación, normal en el discurrir de la democracia, efectuado en el ejercicio de sus legítimas competencias y que se inspira en el principio de la falta de confianza. Cuestión diferente es pronunciarse sobre la oportunidad del cese y de la coincidencia con el anuncio de la subida de sueldo del referido cuerpo. Por ello, la manifestación del PP referente a que el gobierno «no persigue a los delincuentes sino a los que persiguen a estos» y de Vox pidiendo «la colocación de grilletes a Marlasca y ser custodiado por funcionarios de prisiones» es un completo disparate que se enmarca en una estrategia de acoso y derribo al gobierno y denota una falta absoluta de sentido de estado. Por cierto, ese mismo día se celebraron prácticamente en todos los países de Europa, salvo en Italia, manifestaciones autorizadas del Día de la Mujer. Jesús Díaz Fornas

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Marlasca y las cesiones