Ribeira / La Voz

Al ser festivo, la actividad en las calles de Ribeira hoy estaba bajo mínimos, y quizá por ello llamaba más la atención la presencia de varios grupos de jóvenes caminando de un lado a otro capitaneados por unos voluntarios no menos jóvenes identificados con chalecos rojos. Eran los participantes en un amplio programa de actividades organizadas por la Delegación de Infancia y Juventud de la diócesis con motivo de la celebración de la vigilia de la Inmaculada, alrededor de medio millar de personas procedentes de distintos puntos de la geografía gallega que se formaron en valores con distintos talleres y a ritmo de rap.

A las once de la mañana estaba prevista la llegada a Ribeira de varios autobuses con chavales procedentes de lugares como Arzúa, Betanzos, Santiago, Laxe, Pontevedra, Vigo o Sada, entre otros, que tras la bienvenida se dividieron en grupos para asistir a uno de los diez talleres que se impartieron de forma simultánea en distintos puntos de la ciudad. Inclusión, igualdad, libertad, solidaridad y respeto al medio ambiente son algunos de los valores en los que se incidió a lo largo de la jornada.

Los temas que se abordaron para ahondar en esos valores fueron de lo más variado, y mientras varios de los talleres versaron sobre las redes sociales y su utilización, en otros se enfrentó a los jóvenes con la realidad más cruda. Es el caso de la charla a cargo del capellán de la cárcel de Teixeiro y dos de las voluntarias que trabajan con los presos.

De Teixeiro a Ambar

El encuentro sirvió para que los chavales se familiarizasen con conceptos como la presunción de inocencia, el derecho de defensa y de tutela judicial o la reinserción, y aprendieron también que con mucha frecuencia son las malas decisiones las que llevan a una persona a acabar entre rejas.

También les explicaron cómo son las instalaciones del penal de Teixeiro, que los presos siguen teniendo derechos y que el paso por la cárcel es un trance difícil de digerir: «Es duro estar dentro y es duro salir, muchos tienen miedo a salir».

Otra de las actividades trataba sobre romper barreras, contó con la participación de usuarios y personal de la asociación Ambar y en ella se invitó a los participantes a ponerse en el lugar del prójimo: «Ás veces non somos capaces de abrir os ollos e ver que diante temos persoas».

Casi todos los talleres se celebraron a cubierto en distintos locales de la parroquia, de Cáritas o incluso en la lonja de Ribeira, pero también hubo actividades al aire libre, como una sobre el cambio climático que llevó a los jóvenes hasta el arenal de Coroso, o el concierto del dúo rapero Grilex en la plaza de la iglesia de Santa Uxía. Esta fue una de las iniciativas más aplaudidas por los asistentes y precedió a una procesión desde Santa Clara y a la eucaristía a cargo del arzobispo Julián Barrio.

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Aprendiendo valores a ritmo de rap