En Barbanza hay un Falcon Crest y está el domicilio del Sheriff. Son dos ejemplos de viviendas bautizadas por sus dueños con nombres, cuando menos, curiosos

RIBEIRA / LA VOZ

Hubo un tiempo en que viajar a Portugal era toda una excursión y decenas de autobuses cruzaban la frontera para regresar cargados de productos como azúcar, aceite, toallas y letras de cerámica. De esto último


Contenido exclusivo para suscriptores
Continúa leyendo con un 92% dto.
Suscripción PDF 1€/mes durante 6 meses Suscríbete