La lluvia causó daños en la escuela de A Angustia

a. p. RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Parte del equipo informático inservible fue repuesto ayer, pero las familias denuncian un retraso de dos meses

03 oct 2019 . Actualizado a las 14:31 h.

Más de dos meses. Este ha sido el período de tiempo que la comunidad educativa de la escuela da Angustia en A Pobra ha aguardado respetuosa y pacientemente por una solución al problema que arrastran desde este verano. En el marco de la línea de rehabilitaciones y mejoras en los centros más antiguos del municipio que impulsa el ejecutivo local, se iniciaron unas obras de reparación en la cubierta. Sin embargo, durante estas el tejado estuvo levantado dos meses dejando desprotegidos equipos informáticos, así como otro tipo de recursos materiales y educativos.

Las familias del alumnado denunciaron en un comunicado que «as choivas polo Apóstolo e as do 7 e 8 de agosto estragaron todos os equipos informáticos, así como numerosos materiais, decorado, mobiliario, xoguetes...». En este sentido, critican que hasta ayer no se haya podido impartir clase correctamente -el curso empezó el 11 de septiembre-, ya que la empresa solo había repuesto un proyector de todo el equipamiento dañado, que ni siquiera podían usar, ya que los ordenadores quedaron inservibles. Tras agitar las redes sociales, finalmente, ayer recibieron dos nuevas computadoras y otro proyector.

Desde la comunidad educativa de esta escuela infantil también indicaron que el regidor, Xosé Lois Piñeiro, les aseguró a las familias y a la maestra responsable del centro que la firma constructora se haría cargo de la sustitución completa.

Una medida insuficiente

En el escrito los afectados recuerdan que el Concello cuenta con la relación de todo el material que quedó inservible, ya que tanto Policía Local como Protección Civil se personaron en las instalaciones para tomar fotografías. Por ello, exigen «que a empresa construtora ou o Concello se fagan cargo xa da súa reposición, pois estamos rematando setembro e á escola fáltalle moito para estar en pleno funcionamento».

En este sentido, tanto los padres y madres de los estudiantes como la dirección de la escuela infantil valoraron positivamente el paso dado ayer, aunque indicaron que aguardan no tener que esperar otros dos meses para recibir el resto del material.

Lo cierto es que todavía necesitan una impresora, así como la pertinente sustitución del mobiliario o las alfombras y vinilos sobre los que jugaban los pequeños, ahora inservibles. De la misma forma, los juguetes también quedaron inutilizables por la humedad, como los puzles de madera y artículos similares.