23 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.
El hecho de que la población esté envejeciendo a un ritmo acelerado es un problema que lleva aparejado, casi de forma irremediable, la soledad. Aunque los mayores no vivan solos, cada vez pasan más tiempo sin compañía porque sus familias deben atender sus obligaciones laborales, y eso contribuye a que el papel de los servicios sociales sea cada vez más importante para las personas. Inexorable, hay que habilitar fondos para que estén debidamente atendidos.