Boiro y Muros han sufrido numerosos vertidos por contratiempos en los bombeos
05 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Las trombas de agua que se han sucedido en las últimas semanas han puesto a prueba los sistemas de saneamiento de los municipios y la mayoría de ellos no han salido bien parados, ya que se han producido inundaciones y vertidos a la ría en muchos puntos. Boiro y Muros se han llevado la peor parte, pero también se han registrado algunas incidencias puntuales en Ribeira, A Pobra, Rianxo y Noia.
Hay varias razones que explican esta situación según se trate de una u otra localidad. De hecho, en la boirense el problema está centrado principalmente en el tanque de tormentas, que está lleno de lodos en un 70 % de su capacidad, lo que conlleva que se desborde continuamente cuando llueve. Además, uno de los últimos chaparrones también hizo que se fundieran los variadores eléctricos que regulan los bombeos, lo que provocó que se inundara el pozo de Esteiro y se produjeran vertidos, que también se han repetido en varias ocasiones en Rebordelo y, principalmente, en O Saltiño.
Desde el Concello, el alcalde, Juan José Dieste, ha insistido en que ya se repararon los interruptores y que la próxima semana comenzará la actuación en el tanque. Precisamente, en esta última infraestructura «hemos descubierto que las puertas de los aliviaderos no estaban bien colocadas y entraba el agua del mar para dentro, lo que también agravó la situación».
En Muros el contratiempo tiene varios orígenes, ya que por un lado confluyen en la misma red las fecales y las pluviales; y, por otro, se han ido acumulando todo tipo de residuos -toallitas, bastoncillos, compresas- que forman tapones en las canalizaciones. El resultado es que, cuando llueve con fuerza varios días seguidos, los bombeos se obstruyen y el agua sale por los aliviaderos, y no siempre es limpia. Ayer mismo, los operarios del servicio de saneamiento muradano tuvieron que desatascar las tuberías en la zona de Praia do Castelo, puesto que no funcionaban y se estaba vertiendo al río Furón.
También en Lousame han vivido en las últimas semanas algunos episodios en los que la red de saneamiento no ha podido dar abasto para gestionar la gran cantidad de agua caída desde el cielo. Según explicaron fuentes del Ayuntamiento, «os empregados municipais fan traballos de limpeza para evitar esas acumulacións ou desviar a auga, pero en momentos puntuais chega a apozar nalgunhas zonas. Porén, vólvese á normalidade en canto pasan unhas horas sen novas precipitacións».
Pleamar
Por si todos estos inconvenientes fueran pocos, cuando las trombas de lluvia coinciden con la pleamar las incidencias se multiplican. A principios del pasado mes de marzo se sumaron estos dos elementos, lo que se tradujo en importantes inundaciones en gran parte de la comarca. La entrada al polígono ribeirense de Xarás se convirtió en una gran piscina, al igual que las inmediaciones de la discoteca Hesta Kurva, dos puntos que volvieron a anegarse con el chaparrón del pasado martes.
En Rianxo también hay lugares concretos donde suelen originarse grandes balsas de agua porque el sistema no da abasto cuando esta se acumula en exceso. El alcalde, Adolfo Muíños, reconoce que ha habido intervenciones en las rotondas de Rinlo, A Ribeira y Té, así como en el puente de Laxe. «Os sistemas de saneamento están pensados para evitar as verteduras á ría, pero hai ocasións nas que é imposible desaugar toda a chuvia», apuntó el regidor, que confía en que las nuevas actuaciones en materia de saneamiento que va a realizar la Xunta solucionen estos problemas.
La situación es menos complicada en A Pobra, aunque también se ha producido algún que otro vertido. De hecho, coincidiendo con una de las últimas pleamares se desbordó el agua de la depuradora, que acabó en el río que cruza el paseo de As Xunqueiras.