El pleno de Noia apoyó la adhesión a la APLU y Lage fue expulsado por discutir el orden de una moción sobre los fuegos forestales
30 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Si hubo un pilar central sobre el que se construyó el debate en el pleno de Noia fue, sin duda alguna, el urbanismo. El motivo recayó en el primer punto del orden a tratar, la propuesta del gobierno de adherirse a la Axencia de Protección de Legalidade Urbanística (APLU), una cuestión que finalmente fue aprobada de forma unánime, mas no sin que los grupos de la oposición aderezasen con críticas su apoyo.
A grandes rasgos, la adhesión a este organismo de la Xunta implica que el Concello delegará en la Administración autonómica sus competencias en materia de sanción, supervisión y restablecimiento de la legalidad urbanística. Pero ello supondrá que la APLU se quedará con el 50 % de la recaudación de las multas y que deberá efectuarse una aportación municipal de 75 euros por cada uno de los 37 núcleos rurales delimitados en el término. La vigencia de este acuerdo es indefinida, aunque el pleno podría revocarlo en cualquier momento.
El regidor noiés, Santiago Freire, explicó que esta propuesta fue analizada durante meses y que cuenta con un informe positivo de Secretaría: «Con esta adhesión buscamos reforzar o seguimento e control urbanístico». Las críticas de la oposición no se hicieron esperar, y los tres grupos las articularon en base a las carencias de los servicios municipales en esta materia.
«Apoiarémola para facilitala execución de sentenzas, pero debemos traballar para mellorar o servizo municipal», expresó la frentista Irati García. Desde Marea Cidadá, Manuel Seijas fue más allá y criticó que esta medida beneficiará al ejecutivo al no ser el que tramite las sanciones, delegando ese papel en «un ente máis ou menos imparcial».
La polémica
La intervención del socialista José Manuel Lage estuvo orientada a la necesidad de dotar al Concello de un arquitecto y avanzar en la elaboración de «un PXOM que quedou no limbo», pues «esta adhesión non pode servir para tapar déficits de persoal». También solicitó conocer la actuación previa de la APLU en Noia.
Por otra parte, el edil del PSOE protagonizó una escalada de tensión, que se saldó con su expulsión, después de que se le llamase al orden en repetidas ocasiones. Sus compañeros de partido también abandonaron el salón plenario como muestra de solidaridad. El motivo del conflicto se originó por la colocación de una moción del PP sobre la oleada de incendios justo antes de una similar del PSOE que había quedado pendiente de tratarse en la sesión anterior. Freire alegó que el reglamento no especifica que se deba seguir un orden concreto en estos casos.