En 13 anos de experiencia só tiven un deses libros. Despois dos últimos meses, pedimos 20 para a nosa parada». Estas declaraciones son de un taxista pobrense que ha visto como la preocupación del sector crecía de forma exponencial en verano, «aínda que agora en inverno parece que a cousa está máis calma». A este transportista le dieron su primer toque durante el último día de las fiestas de Boiro, aunque puntualizó que el libro de rutas también se ha estado exigiendo en los controles diurnos de la Guardia Civil.
«Hai que poñerse na situación, imaxina que unha persoa que non coñeces de nada chama á parada de madrugada e lle piden ata os datos dos acompañantes, ¿que farías ti?», argumentó el profesional para explicar el malestar entre los profesionales. «Sei de compañeiros que pensaron en deixar as noites», algo que él también barajó y que provocó que, durante la Festa da Dorna, dejase de hacer carreras a Ribeira a partir de las 6.00 horas, cuando los controles de tráfico se intensificaban considerablemente.
«Non podía arriscarme a que non me desen os datos e volver cunha multa, así que estiven rematando as noites a esa hora», relató de una realidad que tiene en vilo a los taxistas de cara a la Nochebuena y la Nochevieja.