Después de terminar el partido con 5-5, el bloque de Nano logró el pase en los penaltis gracias a las manos de Carlos
21 dic 2016 . Actualizado a las 20:34 h.La épica y el Noia se han hecho uno. El equipo de Nano Maroño noqueó a todo un O Parrulo en los cuartos de final de la Copa Xunta. Los noieses necesitaron agarrarse a un clavo ardiendo para lograrlo, ya que, después del 5-5 con el que terminó el partido, la eliminatoria se decidió desde el punto de penalti. Fue ahí cuando se erigió la figura de Carlos Cabo, el portero de los blancos, que con unos reflejos felinos y dos manos sublimes mantiene a su club en la pelea por el trofeo autonómico.
El choque empezó con un festival de goles en los primeros minutos. Los de Ferrolterra abrieron el marcador y Marci se encargó de poner las tablas. Volvieron a responder los visitantes, pero Quique empató de nuevo. A partir de ahí se bajaron las revoluciones y el Noia comenzó a dominar el esférico. La posesión permitió que Marci y Quique, con sendos tantos, aumentasen la ventaja de los barbanzanos antes del descanso.
Reacción visitante
O Parrulo se estiró después de pasar por vestuarios y colocó el 4-4 en el marcador. Todavía faltaba el gol de Dani Quintela que dejaba el pase de ronda para los noieses a tiro de piedra. Cuando el Municipal ya jaleaba la victoria, a falta de 46 segundos para que sonase la bocina, los ferrolanos lograron el 5-5 con un disparo que congeló a la grada. Decretados los penaltis, fue el momento en que Carlos demostró su gran talento. «Vosotros metedlos que yo pararé uno», aseguró el cancerbero a su equipo antes de obrar el milagro.