El equipo de Cristián Pérez estrenó su casillero de victorias este curso con siete jóvenes de 19 años formados en el club sobre el terreno de juego
11 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Hubo que esperar mes y medio para que el Unión lograse su primera victoria de la temporada. El equipo de Cristián Pérez cuajó uno de los partidos más serios hasta la fecha. Cerró espacios, movió el balón con fluidez y recuperó la solidez defensiva del arranque liguero. Con siete canteranos sobre el césped del campo de Vilas, los barbanzanos rentabilizaron los goles de Manueliño y Saviola, que ya lleva cuatro este curso.
Los primeros 15 minutos fueron una ruleta rusa, con ocasiones de ambos equipos para marcar. Creó el Val do Ulla bastante peligro por la banda izquierda y fue necesario hacer cambios tácticos para remediarlo. Tras ese impás, el Unión mejoró y se adueñó del balón y de la batuta del encuentro. El gol de Manueliño llegó en el 18. Bouzas presionó bien por banda izquierda, cedió el balón a Juampa, que asistió a Manueliño. El sonense con un disparo seco batió al meta rival.
En un campo de Vilas con dos centenares de aficionados en las gradas, el Unión se creció tras el tanto y sentenció antes del descanso desde el punto de penalti. El colegiado decretó la pena máxima por manos en el área. Saviola, pichichi del equipo, se encargó de fusilar al portero tirando de sangre fría.
Piloño-Puebla: 1-3. O Camballón, 80 espectadores. La polémica expulsión de Vicente en el minuto 35 condicionó el partido para un Puebla que había dominado hasta con puño de hierro. Siguió remando el conjunto de Casalderrey, aunque le faltó dinamita arriba para poner en aprietos al equipo local. Víctor marcó el 1-0 al remachar un centro lateral y cuatro minutos después llegó el 2-0. Cascallar puso picante al choque tras definir dentro del área y anotar el 2-1. Con el Puebla volcado, Ezequiel sentenció con el tercer tanto de los locales.
Ribeira-Lalín: 1-2. A Fieiteira, 80 aficionados. No cuajó el Atlético Ribeira su mejor partido de la temporada. Entró mal al choque y cuando empezó a despertar ya perdía 0-1 después de que Gustavo Gude aprovechase un error atrás para adelantar a su equipo. A partir de ahí, el Lalín cedió el espacio y el Ribeira dominó. Con los celestes volcados, sentenciaron los visitantes al inicio de la segunda mitad con gol de Diego García. Adam fue el encargado de anotar el gol del honor después de un rechace en el área.
Outes-Agolada: 0-4. Municipal de Conchido, 300 espectadores. Si los goles son amores, Aitor Hurtado es su mayor exponente. El delantero del Agolada anotó un hat trick que decantó la balanza para el bando visitante. La primera ocasión para marcar fue para el local Kim, que solo ante Xacine no fue capaz de definir. Contestó Hurtado minutos después con el primero, que redondeó con un tanto de cabeza antes del descanso y con el tercero al salir de los vestuarios. Jonathan marcó el cuarto y acto seguido fue expulsado.