Panorama no dejó indiferente a nadie

Paula Riveiro / A. G.

BARBANZA

DANI GESTOSO

Ante la mirada de miles de personas, los músicos se transformaron en jirafas, gorilas y trapecistas

08 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Moverse la noche del miércoles por Boiro fue una auténtica odisea. El motivo: la actuación de Panorama. Mucho antes de que la orquesta hiciera su aparición, tanto la plaza del Concello, donde tuvo lugar la verbena, como las calles en las que estaban las atracciones y los puestos ambulantes estaban abarrotadas.

El fenómeno Panorama traspasa ya fronteras y el grupo tiene una muchedumbre de seguidores en toda Galicia. Esto motivó que muchas personas se desplazaran a la localidad para presenciar su intervención, un broche de lujo para las celebraciones estivales.

A medida que pasaban las horas y la orquesta Royal, la primera en caldear el ambiente, iba concluyendo su actuación, seguían llegando personas que se colaban entre la multitud. La expectación entre el público era cada vez mayor y bien entrada la medianoche hicieron ya acto de presencia los hombres y mujeres que han hecho de la Panorama un referente. Miles de personas seguían sus movimientos.

Gente de todas las edades contemplaba embelesada el enorme escenario para no perderse detalle de lo que allí sucedía. A medida que pasaban los minutos, la multitud se animaba a bailar en el reducido espacio que había entre el gentío. Los ritmos pegadizos hicieron moverse incluso a los más desanimados. No había nadie en la plaza que no bailara, cantara o aplaudiera en alguno de los temas.

La orquesta interpretó canciones para todos los gustos y edades. Melodías actuales que alegraron a los más jóvenes y algunas clásicas que hicieron bailar a los veteranos. Músicos y cantantes dieron todo de sí para hacer que los asistentes pasasen una buena velada y estos respondieron con sus aplausos.

Caras felices

La interacción con el público fue continua durante toda la intervención. Regalaron a los asistentes carteles con caras felices y constantemente pedían que la gente los levantara y los moviera.

Los más afortunados tuvieron hasta la oportunidad de cantar por el micrófono cuando algún miembro del elenco de Panorama lo acercaba a los que se encontraban en primera fila. Los demás coreaban las letras, demostrando que sabían los temas de la primera a la última estrofa, cuando en el escenario dejaban de cantar para que lo hiciese el público.

El impresionante espectáculo de Panorama no solo destacó por su música, sino también por las numerosas pantallas led y los trapecistas, que llamaban la atención por si solos. A esto hay que añadir los continuos cambios de vestuario y los disfraces con los que se presentaban ante la multitud los componentes del conjunto, que dieron diversidad y color a la noche. Por el escenario desfilaron jirafas, gorilas, los personajes de Minion, toda la velada fue una caja de sorpresas y un espectáculo imparable.

Al concluir la primera parte repartieron bengalas que se encendieron en la última canción, llenando de luz la plaza del Concello en su último día de festejos. El Happy tour, nombre que Panorama ha dado la gira, quiere hacer felices a todos los que ven su actuación que, en Boiro, no dejó indiferente a nadie.