09 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.
La cofradía de Cabo está logrando algo impensable hace meses: ponérselo difícil a los mariscadores ilegales. Y eso pese a que aunque se habló de que las mariscadoras bajarían a vigilar en tropel solo lo hacen algunas voluntarias. Es invierno y se está mejor al calor del hogar que al frío en los arenales. Pero ya lo dijo Rosa Quintana: «As mariscadoras deben ser produtoras, non recolectoras». Pues eso. Que tomen nota de la frase.