02 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.
La comarca envejece a una velocidad de vértigo. Si esa tendencia no se frena, tampoco mejorará la economía. Se necesitan niños que luego sean jóvenes y más tarde adultos que con sus trabajos paguen las pensiones. Y para que los haya, urgen políticas municipales a favor de la natalidad. Y de eso, en la zona, andamos bien escasos. Incluso huérfanos.