07 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
El panorama al que se enfrentan los nuevos gestores del pósito de Cabo es desolador, sobre todo, porque las playas están tomadas por los furtivos. Amén del desaguisado que, por lo que parece, hay con las cuentas de la entidad. Pero quienes salieron respaldados de las urnas tienen algo que puede combatir todas estas pestes. Se llama ilusión y de momento va con ellos. Pero, ojo. Una cosa es estar ilusionado y otra ser directamente un iluso. Que procuren no confundirse, que el camino es largo y difícil.