Sus Majestades dejaron a su paso un sendero de ilusión y llegaron cargados de juguetes
07 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La llegada de los Reyes Magos volvió a dejar en la comarca imágenes inolvidables cargadas de emotividad. Después de tener la oportunidad de hablar con sus Majestades en cada uno de los ayuntamientos para transmitirles sus peticiones, los pequeños aguardaron pacientes en una agitada noche que tuvo entrañables e inesperadas sorpresas para algunos. Este fue el caso de los hermanos boirenses Enrique y Pablo Torrado, que vieron, nada menos, como Gaspar, Melchor y Baltasar, acompañados de su séquito, desembarcaban en el salón de su casa cargados de regalos. Fue una auténtica sorpresa que los dejó mudos.
Los enviados de Oriente también dejaron su huella en el hipermercado Eroski de Noia, donde no dudaron en efectuar una parada para saludar a quienes se encontraban realizando sus compras. Los pequeños, que no contaban con la visita de tanta realeza, no desperdiciaron la oportunidad de acercarse a ellos y sacarse unas fotografías que ya quedarán para el recuerdo.
Pese a que el tiempo continúa siendo desapacible en la comarca, la celebración de la llegada de los magos de Oriente se vivió ayer con gran intensidad en la comarca. Muchos vecinos se acercaron a las panaderías para comprar el tradicional roscón de Reyes y, en las calles, los niños disfrutaban con sus flamantes bicicletas recién estrenadas, sus patines o sus muñecas. En los establecimientos hosteleros también podía verse a muchos entretenidos con los aparatos tecnológicos, que son la estrella de los regalos.