El preestreno de «Galerías Velvet» congregó a más de ochocientas personas en la villa
07 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.En pocas ocasiones, las grandes estrellas del firmamento cinematográfico bajan a espacios terrenales como Noia, una pequeña localidad que, la noche del jueves, fue enorme. La ocasión lo merecía. Por la alfombra roja que ya el pasado domingo se extendió a las puertas del Liceo con motivo del arranque de la decimocuarta edición de la Mostra de Curtas desfilaban actores de primer nivel, cuya carrera recibirá, seguro, un nuevo impulso el año que viene, cuando se estrene en la pequeña pantalla la esperada serie Galerías Velvet. Los sonoros aplausos de las seiscientas personas que tuvieron ocasión de ver, en exclusiva, el primer capítulo auguran que esta nueva producción de Bambú será un éxito rotundo.
Pero fue, sin lugar a dudas, la simpatía que derrocharon Miguel Ángel Silvestre, Maxi Iglesias, Manuela Vellés y Manuela Velasco la que subió la temperatura en una noche especialmente fría. Conscientes quizás de lo inusual de su desembarco en una localidad como Noia, todos ellos fueron especialmente atentos con las más de doscientas personas que se apostaron tras las vallas que cercaban la alfombra roja del Liceo.
Poco después de las 21.30 horas servían un aperitivo Ana Risueño, Javier Veiga, Marta Hazas, Armando del Río, Laia Alemany, Giselle Llanio, Antonio Mourelos y Ledicia Sola. Desfilaron en piña y prácticamente sin pararse, puesto que la mayoría habían participado ya en la Mostra el día anterior.
Pasos de baile
En solitario y recibido como una gran estrella accedió al Liceo el humorista y presentador David Amor, que fue reclamado por un buen número de fans. Ya con el ambiente caldeado, se produjo la primera explosión de la noche. La provocó un divertido Maxi Iglesias que, nada más bajarse del coche deleitó a sus seguidoras con unos pasos de baile. Con él llegaron los primeros gritos e incluso pudo verse alguna que otra lágrima en las mejillas de apasionadas seguidoras.
Maxi se portó. Firmó autógrafos, repartió besos y no dudó en agarrar los teléfonos móviles de sus admiradoras para hacer él mismo las fotos. Junto a él aterrizaron en Noia las elegantes Manuel Belles y Manuela Velasco, ambas aplaudidas y reclamadas para los autógrafos e instantáneas de rigor.
La locura se desató a las 22.30 horas. Enfundado en un traje negro, pisó suelo noiés El Duque. Era el esperado y lo sabía, por lo que correspondió al público como tal. Empezó con besos, abrazos, fotos, autógrafos y carantoñas para las seguidoras más pequeñas en un extremo de las vallas y terminó, media hora más tarde, en la entrada del Liceo.
Tres horas después, cuando acabó el preestreno de la serie, aún había un nutrido grupo de fans apostadas en el lugar.