La huella de Sampedro marcó una simbólica ruta por O Son

Amigos y familiares recordaron con poesía al tetrapléjico sonense


ribeira / la voz

No es una ruta de beatificación. No es el recorrido de un santo. Eso dijeron, antes de empezar, quienes ayer se reunieron en la parroquia sonense de Xuño para recordar, recorriendo algunos de sus rincones preferidos, al tetrapléjico sonense Ramón Sampedro. Los versos acompañaron el singular homenaje que le tributaron el medio centenar de personas que se sumaron al acto. Ahí estaban sus familiares. Sus amigos. Sus sitios favoritos. Y, sobre todo, las palabras.

Comenzó la ruta en el llamado Prado do Monte. Ahí, su amigo Xosé Lois explicó por qué se hace este recorrido. Y se refirió al asunto de que no se trata de beatificar un lugar ni a nadie. Luego, los versos de un poema de Sampedro empezaron a dar calidez a una tarde que parecía no querer ser de invierno. Segunda parada. Justo delante de un puente, junto a un río. Para ese lugar se eligieron unas letras de Manuel Rivas. Poco después, la comitiva partía hacia otro lugar emblemático, uno de esos sitios que se le quedó grabado en la retina a muchísimos ciudadanos. La casa, concretamente la era, de la familia de Sampedro. Ahí, estaba previsto que la poesía volviese a sonar fuerte. Primero, otro texto de Ramón Sampedro y, después, otro de uno de los grandes de la literatura gallega, el hombre de la larga noche de piedra, Celso Emilio Ferreiro. Posteriormente, se iba a visitar otro lugar emblemático de cualquier aldea. Y también muy especial en Xuño. El molino de As Laxas. Por último, la ruta recorrería un lugar llamado Estanco de Severo y los Pasais de O Zapatal. Como no podía ser de otra manera, la literatura, esa que tanto acompañó a Sampedro, guiaría el camino de sus amigos y familiares hasta que, casi al anochecer, un autobús los llevaría a Xuño, al local de la asociación de vecinos.

Posteriormente, se iba a visitar otro lugar emblemático de cualquier aldea. Y también muy especial en Xuño. El molino de As Laxas. Por último, la ruta recorrería un lugar llamado Estanco de Severo y los Pasais de O Zapatal. Como no podía ser de otra manera, la literatura, esa que tanto acompañó a Sampedro, guiaría el camino de sus amigos y familiares hasta que, casi al anochecer, un autobús los llevaría a Xuño, al local de la asociación de vecinos.

Charla y coloquio

Ahí, con el recuerdo de las zonas del río donde se bañaba Sampedro o los lugares que aparecen en sus publicaciones todavía presente, se celebraría una nueva charla y un coloquio. Un año más, y como no podía ser de otra manera, estaba previsto abordar el tema del derecho a una muerte digna, tal y como se hizo también en otra jornada en Santiago el viernes. A los actos acudió el alcalde, Pastor Rodríguez, así como la concejala de Servizos Sociais, Joaquina González, quien puso voz a uno de los poemas.

Un año más, y como no podía ser de otra manera, estaba previsto abordar el tema del derecho a una muerte digna, tal y como se hizo también en otra jornada en Santiago el viernes. A los actos acudió el alcalde, Pastor Rodríguez, así como la concejala de Servizos Sociais, Joaquina González, quien puso voz a uno de los poemas.

A los actos acudió el alcalde, Pastor Rodríguez, así como la concejala de Servizos Sociais, Joaquina González, quien puso voz a uno de los poemas.

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