Una mujer de nacionalidad brasileña acudió a la comisaría lucense para denunciar a su compañero sentimental por un presunto delito de agresión sexual del que sería víctima su hija menor, de 14 años. De su testimonio se deduce que estos supuestos hechos pudieron haberse repetido durante varios años. El hombre fue detenido y, cuando la jueza que estaba de guardia llamó a la madre y a su hija para que prestasen declaración, estas se negaron a hacerlo. El presunto agresor sexual quedó en libertad. Fueron agentes de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de la comisaría de Lugo quienes procedieron a la detención del hombre denunciado por presunta agresión a la hija de su compañera sentimental. La intervención fue inmediatamente después de que la madre de la adolescente hubiese presentado la denuncia en la comisaría. La mujer contó al policía que la atendió que sorprendió a su actual pareja en una habitación con la menor «haciéndole tocamientos y diciéndole que volvería a la estancia más tarde». La denunciante afirmó que llevaba unos tres años de relación con su pareja y explicó que las agresiones sexuales pudieron haberse repetido durante este tiempo. Madre e hija vivían con el denunciado en el centro de Lugo. El detenido, después de pasar la noche en los calabozos de la comisaría lucense, fue llevado en la mañana de ayer a presencia judicial. Negó cualquier tipo de agresión sexual a su hijastra, ni en los últimos días, ni tampoco tiempo atrás. La jueza que estaba de guardia en Lugo también llamó a la presunta víctima y a la denunciante, pero se negaron tajantemente a declarar, a pesar de la denuncia interpuesta horas antes. El detenido, al que no le consta ningún tipo de antecedentes policiales, acabó siendo puesto en libertad, pero con una medida de alejamiento con relación a la joven, pero no así de su madre.