Será uno de los primeros temas a tratar, una vez que Gladys Bermúdez ya tenga decidido su nuevo equipo directivo: el cambio de la reglamentación que rige la patronal barbanzana.
-¿Tan anquilosados están los estatutos?
-Bastante, créame. Cuando se fundó la entidad, las circunstancias y el contexto económico eran muy diferentes a los actuales. Pero las cosas han cambiado y, por tanto, hay que adaptar la FEB a mecanismos propios del siglo XXI. Y le voy a poner un ejemplo. Ahora que todo el mundo habla de medio ambiente, resulta que desde la patronal no se puede hacer nada en este ámbito porque su reglamento interno no refleja nada en este aspecto. Por tanto, la reforma de los estatutos es inevitable si se quiere progresar.
-Desde algunas patronales locales se habla de la necesidad de reducir el tiempo de permanencia en la presidencia, que en la actualidad es de cuatro años.
-Estoy de acuerdo. Creo que un presidente no debe estar más de dos años en el cargo, aunque pueda repetir si sale reelegido. El motivo es que dirigir la FEB exige un gran esfuerzo, requiere mucho tiempo y los que estamos en el cargo aparcamos, a veces, nuestras obligaciones para atender los compromisos que esta exige.