Los técnicos advierten del riesgo de desplome del puente de Traba

Sara Ares

BARBANZA

El viaducto da servicio a los habitantes de varios núcleos y se utiliza como desvío para evitar los atascos

05 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El estado en el que se encuentran los pilares y arcos del puente medieval que discurre por encima del río Traba, en el término municipal de Noia, es preocupante y grave. Así lo aseguran los técnicos de la Xunta de Galicia que lo inspeccionaron estos días y que aconsejaron al Ayuntamiento adoptar una serie de medidas de prevención para evitar males mayores, dado que no se descarta el riesgo de que se desplome si las circunstancias meteorológicas son demasiado adversas. De todas estas cuestiones dio cuenta ayer el concejal de Obras e Servizos, José Rodríguez Agulleiro. El edil socialista explicó que el principal problema reside en que los pilares de la infraestructura presentan grietas y están abombados debido al paso continuo de vehículos por encima de la calzada, y a la acción de las corrientes fluviales. El responsable municipal comentó que una de las medidas que los técnicos de Patrimonio les recomendaron adoptar consiste en la colocación de unas chapas metálicas sobre el asfalto del puente para amortiguar las vibraciones de la estructura. Otras precauciones Por otra parte, Rodríguez Agulleiro anunció que, además de habilitar esas láminas de hierro, el gobierno local tiene pensado instalar estos días unas señales a ambos lados del río y a la altura de Berrimes para controlar la velocidad y advertir de una restricción, que no es otra más que queda prohibido el tránsito de vehículos pesados. A mayores, el edil dijo que utilizarán escayola o un material similar para reforzar alguna de las partes de la construcción que presenta mayor inestabilidad. Pero, al margen de todas estas medidas, el coordinador del departamento de Obras aseguró que, si se producen fuertes lluvias o riadas que alteren el caudal del río Traba, entonces procederán a cerrar por completo al tráfico dicho puente. Esta infraestructura da servicio a los habitantes de numerosos núcleos, entre los que se encuentran O Couto, Berrimes, Sabardes y San Breixo. Pero, además, es una zona que muchos conductores utilizan como atajo o desvío para ir de San Bernardo a San Lázaro, y viceversa, sobre todo cuando se producen grandes aglomeraciones de coches en el centro urbano.