Otro de los problemas abordados durante la asamblea de la junta consultiva fue el relativo a la diferencia de criterio entre Medio Ambiente y el Concello sobre los terrenos en los que puede edificarse, una circunstancia que ocasiona perjuicios económicos a los titulares.
El Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) ribeirense prevé la ampliación de algunos núcleos de población en el parque, lo que significa que las parcelas incluidas en este perímetro tienen, para el Ayuntamiento, la categoría de solares y, por lo tanto, en ellas es posible la construcción.
Sin embargo, Medio Ambiente asegura que eso no se adecúa a la Lei do Solo y deniega a los dueños de fincas los permisos que reciben en el Concello. La consecuencia de esta discrepancia no es solo que el titular del terreno tiene una parcela rústica donde según el PXOM posee un solar, sino que paga la contribución correspondiente a un espacio edificable cuando debería abonar la tasa aplicable a una propiedad rústica.
Esta situación es objeto de un gran malestar por parte de los afectados, ya que pagan anualmente un importe muy superior al que realmente les corresponde.
La redacción del plan de ordenación de recursos del parque tiene que establecer dónde puede obrarse y acabar con la actual situación y, además, el Ayuntamiento debe actualizar su PXOM.
Casas tradicionales
Sin embargo, los dueños de parcelas consideran que en la ampliación de núcleos debe permitirse la edificación de viviendas unifamiliares «como se fixo sempre».
Los propietarios aluden al hecho de que la declaración de parque natural les ha supuesto numerosos contratiempos que no han sido contrarrestados hasta la fecha.
Además, recuerdan que existe una tradición muy arraigada, como es la de dejar los solares a los descendientes para que puedan levantar su hogar.
El presidente de la comunidad de montes de Carreira, Juan Francisco Ramallo, indica que no se trata de hacer urbanizaciones, «iso non pode ser», pero sí construcciones de carácter habitacional y respetando la tipología propia del lugar.