Los vecinos de Mazaricos deben esperar hasta cuatro días de media para poder conseguir una cita con su médico de cabecera. En algunos casos, tanto si la demanda es para una consulta como si tiene por objetivo conseguir recetas para medicamentos, la espera llega a superar los cinco días. De hecho a media mañana de ayer, las citas más cercanas que se estaban asignando eran para el miércoles de la próxima semana, y en algún caso concreto incluso para el viernes, día 2. El motivo de esta demora parece estar en la falta, por vacaciones, de uno de los cuatro facultativos que trabajan en el centro, que no ha sido cubierta desde el Sergas. Esta situación obligó al resto de médicos a repartirse los pacientes intercalándolos entre los suyos, y provocando de este modo una masificación de las consultas. Los usuarios del centro médico mostraron su descontento y malestar por estos hechos. En la mañana de ayer, los que acudieron a las dependencias sanitarias estaban enfadados, pues no entendían por qué tienen que esperar tantos días para recibir asistencia médica. Algunos vecinos incluso llegaron a presentar reclamaciones ante la Xerencia de Atención Primaria del área de Santiago, a la que está adscrita el centro de Mazaricos. «Isto non pode ser. En ningún sitio hai que esperar unha semana para ser atendidos polo médico de cabeceira», comentaba uno de los afectados. «Coa cantidade de xente que hai no paro e aquí sempre pasa igual. Falta un médico e isto é unha feira», reconoció. «Parece como se houbera que esperar para estar enfermo, isto é unha vergonza», precisaba otro afectado cuando esperaba para ser atendido. Campaña de vacunación Desde el Sergas aseguraron que conocen el problema que en la actualidad afecta al centro de salud de A Picota, situación de la que culpan al hecho de coincidir en el tiempo la ausencia del facultativo con la campaña de vacunación de la gripe, «a que máis pacientes mobiliza de todas cantas se levan a cabo». Responsables del Sergas señalaron que se está trabajando para solucionar el problema reorganizando las agendas de los médicos y realizando una mejor planificación del programa de vacunación, si bien no descartan tomar medidas de otro tipo si la situación actual no mejora. La demora en la concesión de citas se ha convertido en algo frecuente en la localidad mazaricana cuando alguno de los cuatro médicos del centro disfruta de su período vacacional o se ausenta por cualquier otro motivo durante varios días. También resulta habitual que la Consellería de Sanidade no cubra las ausencias optando, como en esta ocasión, por repartir el cupo de cartillas entre los demás profesionales. Una circunstancia parecida provocó hace meses que el servicio de pediatría sólo funcionase tres días a la semana y estuviese más de dos meses desatendido debido a la baja por enfermedad de la médica titular. Su plaza no fue cubierta por ningún especialista.