Dos entidades de Noia denuncian en el juzgado al sargento local por supuestas coacciones y amenazas
BARBANZA
Varios miembros de las directivas de la asociación vecinal Virxen do Carme y de la comisión de fiestas de A Rasa presentaron esta semana en el Juzgado de Instrucción número dos de Noia una denuncia en la que piden al tribunal que investigue los hechos que exponen por si pudieran ser constitutivos de un delito de coacciones, amenazas o similar. Al que acusan en su escrito de ser el autor de esas acciones es al sargento de la Policía Local de la villa noiesa, Manuel González López que, según las últimas leyes aprobadas, ha pasado a tener la denominación de inspector para el cargo que ocupa.
En el texto de la denuncia narran una serie de sucesos que dicen que ocurrieron durante la celebración de las últimas fiestas de A Rasa. En resumen, lo que aseguran es que Manuel González López importunó, mediante la petición de permisos e identificaciones, a las personas que lanzaron las bombas de palenque, a los operarios de las orquestas, a los que instalaron la cantina y a otros vecinos relacionados con la organización y desarrollo de los festejos.
Al mismo tiempo, los denunciantes sostienen que las comisiones de fiestas de A Rasa «vienen sufriendo desde el 2004 los atropellos del citado agente porque no quiere que se celebren y porque éstas se hacen por motivos de espacio frente a su casa».
Las entidades que tramitaron la queja en el juzgado aseguran que las celebraciones del Carmen cuentan con todos los permisos en regla y dicen que éstos fueron concedidos por el Ayuntamiento y que las autoridades locales y las fuerzas de seguridad participaron en algunos de los actos organizados.
Versión del agente
Manuel González desmiente los hechos mencionados y cuenta que desde el 2004 se suceden las denuncias presentadas por él, por otros policías y por más vecinos por las «molestias» y los «incumplimientos legales» de los organizadores de las fiestas de A Rasa. El inspector dice que este año no fueron capaces de acreditar que disponían de permiso para lanzar cohetes y otras autorizaciones necesarias. A su juicio, se trata de una persecución política contra él.