ribeira | En el cementerio de Abanqueiro casi se cuentan con los dedos de la mano los panteones que quedan libres. La situación no es nueva, ya que los vecinos llevan años esperando a que se autorice la ampliación del camposanto, un plan que a día de hoy sigue perdido y bloqueado en algún cajón de la Xunta. Desde la asociación vecinal de la parroquia comentaron ayer que, en total, son unas 150 familias las que aguardan pacientemente para hacerse con un panteón. Y que, debido a que la situación viene de lejos, algunas están optando ya por hacerse con nichos en otras zonas, aunque eso signifique que, cuando se entierren, vayan a estar alejados de otros familiares fallecidos. «É así de duro», opinan desde el colectivo vecinal de Abanqueiro.
Hace tantos años que los residentes esperan esa autorización que tanto desde la asociación como desde el Concello ya nadie es capaz de poner fecha al día que, por primera vez, se entregaron los papeles para que Costas los supervisase. Sin embargo, aciertan a decir que «polo menos vai alá unha década dende que se plantexou a situación e, ata agora, non se obtivo ningunha resposta».
En estos años les dio tiempo a hacer una opción de compra de los terrenos hacia donde pretenden ampliar el cementerio, a prever cómo será el proyecto y, en general, y tal y como explican desde la entidad, «a ter todo absolutamente preparado para que, se chegan a dar autorización, poder poñerse mans á obra de forma inmediata. Sen embargo, a estas alturas, o pesimismo é xa total».
Hasta O Castro
Al hablar de la ampliación del cementerio, los vecinos de Abanqueiro tienen en la mente historias difíciles de digerir: «Houbo casos de persoas que tiveron que ir enterrar un familiar ao cemiterio de O Castro porque aquí non queda sitio», informan los ciudadanos. «É triste ter que dicirlle a alguén que ten que levar a un falecido para outro lado porque isto está como está. Non poden seguir como se tal cousa porque prexudican a moita xente», añaden.