La elección de Dosil con el voto del PP suscitó crispación social

José Manuel Sande CORRESPONSAL | MUROS

BARBANZA

SANDE

La policía tuvo que intervenir para desalojar a varios vecinos Los integrantes del bipartito justificaron el pacto apelando a la necesidad de mejorar el municipio

16 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Tras 24 años seguidos ocupando la presidencia del Concello de Muros, el PSOE perdió ayer la alcaldía al fructificar una alianza entre el BNG y el PP, que posibilitó que Domingos Dosil resultara investido mandatario. La elección del regidor nacionalista, que supone un incumplimiento del acuerdo marco rubricado a nivel gallego entre Touriño y Quintana, dio pie a enfrentamientos e insultos entre algunos de los vecinos que presenciaron la sesión plenaria celebrada ayer. La tensión vivida alcanzó tal magnitud que se hizo necesaria la intervención de las fuerzas del orden del Ayuntamiento. La constitución de la nueva corporación municipal estaba convocada para la una de la tarde. La masiva afluencia de ciudadanos rebasó con creces el aforo del salón de plenos, por lo que los agentes de la Policía Local se vieron obligados a impedir el acceso de más gente al recinto desde media hora antes del inicio del encuentro. La tensión se palpaba en el ambiente, porque a esa hora ya había trascendido que los ediles del BNG iban a votar a su candidato, Domingos Dosil, tal y como había acordado su asamblea de militantes la noche anterior, incumpliendo de ese modo el convenio firmado entre frentistas y socialistas a nivel gallego. De lo que todavía no se tenía absoluta certeza a la una de la tarde era de si el PP estaría dispuesto a investir alcalde al nacionalista. La incógnita quedó despejada cuando el cabeza de lista del Partido Popular, José Antonio Siaba, respondió a la secretaria de la corporación que su grupo no proponía candidato a la alcaldía. Dos eran entonces las opciones que quedaban: Caridad González, que obtuvo los seis votos de la formación socialista; y Domingos Dosil, al que apoyaron los cuatro ediles del BNG y los tres del PP. Al constatarse este resultado, comenzaron a escucharse en el salón de plenos insultos por parte del público. Algunos de los presentes llamaron traidores, ladrones y otros improperios a los ediles que votaron al candidato del Bloque. Los agentes municipales desalojaron a varias personas y también tuvieron que intervenir en los pasillos para evitar posibles agresiones. El ambiente de crispación se mantuvo hasta que concluyó la sesión, e incluso prosiguió en O Curro da Praza, cuando los miembros de la corporación abandonaron el edificio. La ex alcaldesa, Caridad González, fue ampliamente jaleada por sus seguidores. Aunque durante el pleno no se hizo alusión al grado de participación que los ediles del BNG y del PP se repartirán en el próximo gobierno municipal, tanto José Antonio Siaba como Xosé Ramón Farinós manifestaron que están sin concretar aspectos precisos de las competencias de cada grupo y de la responsabilidad de las distintas áreas. No obstante, indicaron que tienen decidido fijar un marco de actuación común, con delegaciones específicas para cada formación, y que Siaba Cernadas será el primer teniente de alcalde. Ambos ediles también coincidieron en justificar el acuerdo alcanzado entre PP y BNG al manifestar que «xa anunciamos na campaña que era preciso, para conseguir un futuro prometedor para este concello e dar un novo rumbo á política municipal; esta foi a única solución que houbo para poder facelo».