?anto desde el PSOE como desde el BNG, socios en el gobierno local boirense, aseguraron ayer que llevaron el convenio con Eroski al pleno con la convicción de que, seguramente, el asunto no saldría adelante, toda vez que Velo y el PP anunciaran su voto en contra. Desde estas formaciones incluso dicen que no le dieron crédito al rumor de que el conservador Jesús Saavedra votaría con ellos. Ayer, después de que el PP les acusase de haber comprado el voto de su edil, tanto nacionalistas como socialistas volvieron a insistir en que no tienen nada que ver con la decisión tomada por el conservador. Disgustados por el hecho de que el PP, que de forma cordial compartió con el resto de las formaciones la pegada nocturna de los carteles de campaña, les acuse de comprar la voluntad de un concejal, BNG y PSOE dijeron: «O que ten que facer Dieste é buscar culpables nas súas filas». Por su parte, Manuel Velo, tachó ayer la actitud de Saavedra de «escandalosa».