LA LLAVE
11 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.QUE LAS playas de la comarca cuenten con tantas banderas azules no es fruto de la casualidad, porque, a pesar de algunas incidencias, el litoral de este territorio es un paraíso en el que hay arenales para todos los gustos: poco profundos para la seguridad de los niños y la tranquilidad de los padres; de mar abierto, para los aventureros; de aguas frías, para los calurosos; y calientes, para los frioleros; con un río al lado, para endulzarse con toda la naturalidad; nudistas, para los naturalistas que se sienten más libres como sus madres los trajo al mundo... Por mucha amenaza urbanística que veamos aproximarse, las zonas de baño estarán a salvo, porque las agresiones que ya han sufrido han puesto en guardia a quienes aman el territorio, por encima de especulaciones y oscuros intereses, algunos disfrazados de sana reivindicación. La costa es nuestro gran valor y debemos cuidarla con acciones.