Una vista cargada de regalos

La Voz

BARBANZA

C. QUEIJEIRO

Cosas de la gente El presidente de la Xunta de Galicia se marchó de su recorrido por Carnota y Muros cargado de obsequios. Ahora la decoración de su despacho tendrá aire local

18 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Después de una maratoniana jornada de trabajo, reuniones y visitas, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño , hizo un alto en el camino y, en el restaurante Bodegón, degustó caldos de la tierra y unos pinchos acompañado por la conselleira de Pesca, Carmen Gallego ; la regidora de Muros, Caridad González ; el teniente de alcalde, Xosé Ramón Farinós , el nacionalista Manuel Maceiras y el marinero Jesús Siaba . No se sabe si al presidente le gusta el remo, pero lo que sí es cierto es que el Club de Remo Muros ha logrado un tripulante de excepción al que sólo falta convencer para que se suba en la trainera. La camiseta ya la tiene, se la entregó en persona un directivo de la entidad, Plácido Daniel Canosa , que, de paso, aprovechó para solicitar del máximo responsable del Gobierno gallego un poco de ayuda para la entidad deportiva. El primer barco del despacho De la villa de Muros no sólo se llevó el dirigente autonómico una grata impresión, sino también la maqueta del primer barco que lucirá en la decoración de su despacho. Se trata, ni más ni menos, que de una reproducción de un pesquero típico muradano. Ya lo dijo la titular de Pesca: «No tenías ninguna embarcación». La alcaldesa de Muros ya se ha encargado de enmendar esta carencia. Otro de los motivos marineros con los que Touriño podrá adornar su centro de trabajo es una pieza de cerámica, factura del artista Nacho Porto , que representa la imagen de un faro. De entregar el obsequio se encargaron el patrón mayor de Lira, Juan Manuel Gómez Leis , y el secretario, Emilio Louro . Si de Muros se llevó el primer barco, en Carnota, Touriño tuvo el privilegio de ser el primero en firmar en el libro de oro del Concello. Eso sí es un honor. El alcalde, Xosé García Martínez , fue a comprar el volumen, ya que el Ayuntamiento no tenía ninguno, en cuanto supo que el presi hacía escala en la villa.