En directo | De paseo por Preventiva Los trece puestos instalados en la feria ofrecen a los visitantes lo último en vestuario laboral y materiales de seguridad, así como cursos formativos
11 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?uchos de los empresarios que se sumergen en la carpa de Preventiva se marchan para casa con un seguro de vida en el bolsillo, para ellos y para sus empleados. La feria que promueve la patronal de la construcción y que hoy cierra sus puertas, es un supermercado de pólizas a todo riesgo para cientos de trabajadores. En la cesta de la compra de Preventiva tienen cabida una gran variedad de materiales, prendas e, incluso, cursos formativos sobre prevención laboral. Para poner unos buenos pilares en eliminación de riesgos, es necesario un andamio que reúna todos los requisitos de seguridad. «Si la estructura está bien colocada y cuenta con todos los elementos, el obrero no tiene por qué correr ningún peligro», comentó un comerciante presente en el encuentro. Un producto estrella de la feria es el sistema integral de seguridad, o lo que es lo mismo, una estructura tres por uno, es decir, que permite desde poner un andamio colgante hasta sujetar una red o una barandilla metálica. La visita a otros expositores revela la posibilidad de hacerse con paneles de energía solar y fotovoltaica, o adquirir un armazón para fabricar una nave. Prendas Buena parte de los puestos están dedicados al vestuario laboral, un mundo con un sinfín de posibilidades. Los últimos avances en este terreno han conseguido sacar al mercado prendas que, por su estética y confortabilidad, podrían estar colgadas en los estantes de las tiendas de ropa más chic. Los operarios que tienen que trabajar en cámaras frigoríficas pueden incluir en su lista de la compra unas botas con un diseño muy moderno, que aguantan bajas temperaturas, con una suela de caucho que evita los resbalones, y dotadas de puntera -protege los dedos del trabajador si se le cae algo encima-. Todo un lujo al alcance de cualquiera que disponga de 100 euros. Cascos que simulan una visera o que permiten hablar por teléfono y escuchar música, aunque se tenga al lado un ruido ensordecedor, y manoplas que aguantan hasta 600 grados centígrados de temperatura son otras novedades que están en el mercado de la seguridad laboral. El sentir general de comerciantes, empresarios y operarios es que la prevención laboral debe ser el resultado de una buena coordinación entre las partes implicadas. «¿De qué vale que yo lo venda si el industrial no lo compra? o ¿de qué vale adquirirlo si luego el obrero no se lo pone?», se pregunta un vendedor.