LA LLAVE
17 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.ESTE ES uno de los peores años que se recuerdan en lo que a siniestralidad laboral en la comarca se refiere. No se registraba una cifra de víctimas mortales tan elevada desde el 2001, cuando perecieron ocho personas, la mayoría de las cuales eran marineros de un barco que naufragó. Los sindicatos dicen que la culpa es de la temporalidad, los empresarios dicen que los obreros deberían exigir el cumplimiento de la ley. Sólo hay una cosa cierta, los trabajadores pagan las consecuencias. Cabe preguntarse con qué cara va un profesional, da igual el sector en el que se mueva, a pedirle a su jefe unas botas especiales o unas gafas adecuadas para la actividad que realiza si tiene un contrato por obra y servicio hecho por una empresa de trabajo temporal. Puede que la culpa sea de los consumidores porque, ¿cuántos exigimos el cumplimiento de la legislación de seguridad cuando contratamos un trabajo?