DESDE FUERA | O |
27 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.DESDE ESTA humilde tribuna propongo que el arte del birlibirloque se incluya como disciplina académica para regocijo de truhanes, bálsamo de los denostados clásicos y cátedra segura para políticos de tercerilla. Y es que a una le llegan al vértice de gloria tantas epidermis faciales queratinizadas (o si lo prefieren caraduras, jetas o chalanes) que campan a sus anchas en el lodazal político. Que no me había repuesto del desengaño de los Reyes Magos cuando me entero de que ya no vivo en una región, comunidad, nacionalidad o nación puntera. ¡Que se maquillaban los datos, oiga!. En realidad pintan bastos: vamos en el furgón de cola en las nuevas tecnologías y no llegamos ni a empujones a la media del bienestar, pero estamos a punto de batir el récord de endeudamiento. Eso sí, tendremos una ciudad de la cultura y un puerto exterior en A Coruña, que no sabemos cómo llegar, pero algo se nos ocurrirá. ¿Y qué me dicen de los primeros presupuestos del bipartito? Lo que es el averno para los populares es el edén de socialistas y bloqueiros. En medio, cada vez más lejos, los ciudadanos, que tienen claro que se invierte menos en hacer que en hacer que se hace. Porque la línea paterno-intervencionista seguida en los últimos quince años es tan nefasta como la del talante hippy , esa donde todo es buen rollito y se gobierna a golpe de globos sonda pendulares, con joyas que demuestran que algunos todavía no se han enterado que gobiernan y ya no están en el país de las maravillas. Aunque para cuentos el del candidato que arreglaba su municipio en una semana y le sobraba tiempo. Una vez elegido concejal, ya formando parte del gobierno, tan solo se dedicó a la meditación por libre y al turismo parroquial, que mantenía orondo.