El parque comarcal divide a la comunidad de montes de Leiro

Jose Manuel Jamardo Castro
J. M. Jamardo RIBEIRA

BARBANZA

Tres miembros de la junta rectora dimitieron de sus cargos Los vecinos recogieron firmas para que los comuneros celebren una nueva asamblea

04 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Las discrepancias han aflorado en las últimas semanas entre los miembros de la comunidad de montes de Leiro. El motivo de las divergencias está en la posibilidad de ubicar en el monte Pena un parque empresarial de carácter comarcal, de algo más de un millón de metros cuadrados. La junta directiva de los comuneros está dividida. Así, tres de sus miembros han dimitido al no estar de acuerdo con la gestión del presidente sobre este asunto. La primera en dejar el cargo, hace unas semanas, fue la secretaria de la entidad, Ángela Miguéns, a quien siguieron los vocales Gilberto Figueira y Javier Alcalde. Gilberto Figueira señaló que presentó su renuncia por tener desavenencias con el presidente del colectivo, Ramón Lustres. La diferencia de criterios se debía, según el ex vocal, a la forma de llevar los asuntos relacionados con la posible cesión de terrenos para un gran polígono industrial y la escasa información que poseen los comuneros al respecto. Además, recordó que había cuestiones que todavía no conocen, como son las contraprestaciones y los manantiales de agua potable que suministran a la casi totalidad de los vecinos de la parroquia. La junta gestora de la comunidad de montes la integraban, además del presidente, otras seis personas, de las cuales, tres han dimitido. Solicitud Poco después de conocerse la posibilidad de que una empresa privada construyese en las proximidades un parque empresarial, se puso en marcha una comisión de seguimiento entre los vecinos de Leiro para exigir más claridad en el proceso negociador. Las peticiones del colectivo eran claras, demandar un estudio de impacto ambiental y garantizar el suministro de agua potable a las viviendas antes de que comenzasen las obras. Hace unos días celebraron una reunión en la que acordaron iniciar una campaña de recogida de firmas para exigir a la comunidad de montes una asamblea para tratar de nuevo el asunto, y también para que el presidente ponga el cargo a disposición de los comuneros. La petición está avalada por 126 miembros de la entidad y 270 vecinos de la parroquia.