Seguridad ante todo

| MONCHO ARES |

BARBANZA

LA ESTEIRANA se ha visto obligada a anular el Gran Prix de Carrilanas a causa de la inseguridad. La entidad tiene sobrados motivos para hacerlo porque casi siempre se producen accidentes, alguno de los cuales fue mortal, y ya se sabe que los responsables civiles subsidiarios siempre acaban siendo las personas que con su mejor voluntad organizan acontecimientos, permiten el acceso a sus barcos o prestan su patrimonio para disfrute de la sociedad. Pocas veces se tiene en cuenta la temeridad del público, que los espectadores desacaten las órdenes de los efectivos de seguridad, que los padres no vigilen la exposición de sus hijos a riesgos de los que no son conscientes. Hay casos en los que la irresponsabilidad de un adulto es tal que luego ruboriza verlo clamar contra la desorganización. Cada uno debe ser consciente y responsable de sus actos, si no queremos perder las tradiciones.