Las nuevas tecnologías han facilitado los trámites de la presentación del IRPF pero, al mismo tiempo, han provocado un descenso de trabajo de las asesorías situadas en la comarca barbanzana. Los profesionales consultados comentaron que, en la actualidad, sólo tramitan aquellas declaraciones de la renta más complicadas, especialmente, las de empresarios. Se trata, sobre todo, de una caída de clientes ocasionales, es decir, aquellos que sólo acudían a los despachos asesores una vez al año para evitarse todo el papeleo que supone cumplir con el fisco. Sin embargo, está estabilizado el número de industriales y contratados que dejan en manos de los asesores los numerosos asuntos laborales y fiscales. En general también se mantienen los precios, aunque éstos varían ligeramente en función de la empresa. Por ejemplo, la tarifa mínima es de 30 euros.