Amenaza

| MONCHO ARES |

BARBANZA

EMPEZAMOS MAL. El verano todavía está lejos y el fuego ha llegado a los montes. A este ritmo, cuando se ponga en marcha todo el operativo de extinción puede que tenga más ocupación en recuperar las zonas arrasadas que en luchar contra los incendios. Como indicaba ayer un informe publicado en el A Fondo de este periódico, formamos parte de la zona caliente gallega, donde se producen el 85% de los siniestros. Si se sabe, no entiendo por qué no se toman más medidas, por qué no se obliga a las entidades que disfrutan del monte a trabajar en su limpieza, y no me refiero sólo a los comuneros, sino también a los ganaderos, a los cazadores, a todos... Al ritmo que vamos corremos el riesgo de perder muchos de los encantos naturales de la comarca: el efecto invernadero amenaza nuestras playas, y la insensatez de los pirómanos va consumiendo el verde forestal.