El sentido de los cambios

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

30 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS CAMBIOS siempre han estado presentes en la evolución de la humanidad, y gracias a ellos, hoy día el mundo que nos rodea es así, aunque es difícil saber si este proceso de desarrollo ha sido positivo o negativo. El problema de los cambios reside en que, la mayoría de las veces, su sentido no está definido. Se cambia por cambiar, sin tener la seguridad de que el futuro será mejor que el pasado. Algo así ha ocurrido con el sistema educativo. El plan de estudios, el peso de las especialidades o el sistema de evaluación se ha visto alterado en los últimos años de forma notable. Tanto que si un estudiante actual se pusiera en frente de otro de antaño, pocas cosas tendrían en común. La rigidez y las reglas estrictas desaparecieron, y eso está bien, pero no hasta el punto de que los profesores se han convertido, en algunas ocasiones, en marionetas de aquellos a los que dan clase. Los jóvenes de hoy ya no ven en el docente a una figura con autoridad. Ahora, y con la llegada del PSOE al poder, vuelven los cambios educativos. Para algunos ya era hora, mientras otros preferían quedarse como estaban. Ya lo decía Heráclito: «Nada es, todo fluye».