Corazón pasto de los grajos

RAFAEL. G. GARCÍA

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

24 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

SI ALGUNA vez mis acciones dieran indicio de los ocultos pensamientos de mi alma, colgaría de la manga mi corazón para pasto de los grajos. Así decía Yago, el despiadado instigador del estrangulamiento de Desdémona por parte del celoso Otelo. Yago gozaba con sus maquinaciones; y sus viles acciones son el reflejo de las manipulaciones políticas y sociales a las que tan acostumbrados estamos hoy en día y que, a fuerza de costumbre, ya no afectan a nuestra sensibilidad. A nivel internacional: Aznar manipuló la política exterior para beneficio propio. A nivel nacional: Rajoy envía a Acebes a que mienta todo lo que pueda sobre los atentados del 11-M. A nivel autonómico: Fraga piensa presentarse de nuevo a las elecciones a la presidencia de la Xunta de Galicia para evitar nombrar a dedo a su sucesor y, así, poder delegar sus funciones en quien más le convenga. A nivel local: el alcalde noiés baja las orejas y obedece las órdenes de la cúpula de su partido en lo referente a la construcción del viaducto sobre la ya deteriorada ría de Noia. Sus acciones dan indicios de los ocultos pensamientos de sus almas, pero no colgarán de la manga su corazón para pasto de los grajos.