La propuesta de Iniciativa Progresista se aprobó por unanimidad tras aceptar unas modificaciones del Ejecutivo Con la medida se intenta que haya un protocolo de actuación por si hay accidente naval
30 mar 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Tras unas enmiendas introducidas por el gobierno ribeirense, en una sesión plenaria que el pasado lunes presidió el teniente de alcalde Manuel Ruiz, los ediles dieron su beneplácito a una moción de Iniciativa Progresista de Ribeira (IPR) sobre la protección medioambiental de la ría. La corporación acordó pedir al Gobierno central y a la Xunta la redacción de un plan de emergencias que determine las acciones a llevar a cabo en el supuesto de que se produzca un accidente marítimo en la ría de Arousa. Dicho protocolo de actuación deberá elaborarse, por sugerencia del pleno, teniendo en cuenta la opinión de los sectores implicados y, además, debe conllevar que algún buque anticontaminación tenga su base en la zona. La moción del edil de IPR Esteban Paz está directamente relacionada con el intenso tráfico marítimo que hay en la ría, lo que incrementa el riesgo de que haya un percance, y con el peligro potencial que suponen los depósitos de Ferrazo, a los que la portavoz nacionalista, Dominga Brión, definió como un Prestige . En este punto, el concejal socialista Antonio Piñeiro aludió al abandono que sufre la ría y a los vertidos urbanos e industriales que van a parar a sus aguas. En el turno de réplica, el regidor accidental, Manuel Ruiz, respondió que el Concello negocia con el Gobierno en funciones el plan de saneamiento de la ría y comunicó que uno de los buques de lucha contra los vertidos tendrá base en Ribeira. Aparcamiento La moción de IPR, décimo punto de un orden del día con veinticinco asuntos a tratar, fue una de las pocas aprobadas por unanimidad. Previamente, otros asuntos presentados por el Ejecutivo también habían logrado la sintonía entre Gobierno y oposición. De esta forma, y sin que hubiese imprevistos, los ediles aprobaron la adjudicación del primer estacionamiento subterráneo del municipio a la empresa Proinsa. Sí hubo sorpresa, en cambio, cuando el portavoz socialista, José Vicente Domínguez, anunció el voto en contra de su partido a un estudio de detalle que limita el volumen de un inmueble en construcción en la calle General Franco. Al parecer, en una reunión de portavoces celebrada antes del pleno todos habían acordado que el edificio en cuestión tuviese bajo, entreplanta y dos alturas. Domínguez argumentó en la sesión que la calle va a quedar muy sombría. Lonja En la línea de la sintonía, y por decisión de los ediles, la gestión de la lonja de Aguiño fue adjudicada a la Cofradía. El BNG se abstuvo porque defiende la administración directa de los servicios. Sin embargo, Dominga Brión dijo: «Recoñecemos que o pósito fixo un bo traballo, incluso mellor que o do Concello». Por su parte, el edil de IPR, Esteban Paz, reclamó al Ejecutivo que preste todos los servicios para facilitar el trabajo de los sectores pesqueros. Tampoco tuvo problemas la cesión de una parcela de 1.600 metros cuadrados al Centro Empresarial da Construcción do Barbanza, ni la bonificación, a la entidad promotora del museo etnográfico de Artes, del impuesto de construcción. Las solicitudes de subvención para las áreas de Servicios Sociais y el calendario del contribuyente, que conserva las fechas de años precedentes, tampoco fueron asuntos que desatasen polémica y se liquidaron con rapidez en un pleno en el que tampoco fue posible debatir todos los puntos.