La intención de la Xunta, con la puesta en marcha de una nueva ley de infracciones, es proteger los recursos pesqueros. La normativa incorpora sanciones accesorias, como la retirada del permiso de explotación o la inhabilitación profesional. Además considera como agravantes la reincidencia y la reiteración. Las sanciones económicas oscilarán entre un importe mínimo de 60 euros, a los casos menos relevantes, y 300.000 euros, para infracciones muy graves. Más apoyos Juan Manuel Gómez, portavoz del pósito de Lira, considera que hay que tomar medidas drásticas, porque «isto cada vez vai a menos. Somos moitos no mar e non respetamos case nada. Vexo ben estas decisións, porque redundará en beneficio de todos», subrayó. El patrón mayor de Cabo de Cruz, Carmelo Vidal, criticó la dureza de las multas. Considera que las sanciones deben existir, pero «máis blandas», explicó. La posibilidad de dejar sin permex a un productor durante cinco años es «desproporcionado. Esa familia ten que vivir e non é xusto que lle retiren o permiso para traballar», dijo.