Corte de tráfico polémico

| M. X. BLANCO |

BARBANZA

ESTÁ CLARO que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. De hecho, quienes utilizan a diario, o con mucha frecuencia, el puente de Catoira, se han dado cuenta de lo que se les viene encima y han decidido apurar los días que quedan hasta el cierre de la carretera para intentar buscar una alternativa. Retomar el tráfico marítimo, como se hacía antaño, podría ser una solución, aunque quizá no resolvería los problemas de la mayoría. Lo que está claro es que cortar la vía durante cinco meses ocasionará graves perjuicios a empresarios, transportistas y vecinos que se ven obligados a cruzar la ría de Arousa por motivos de trabajo. Pero también es cierto que estos colectivos eran los que pedían a gritos la reparación de un viaducto que se ha quedado obsoleto. Encontrar una solución no parece tarea fácil. En ello están ahora los afectados y las diputaciones de A Coruña y Pontevedra.