LA LLAVE
30 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LA PERSONA suele ser la peor enemiga de la persona. De lo contrario no se entiende que dedique tiempo de su vida a buscar fórmulas para esquivar el procedimiento correcto con el único ánimo de alcanzar el cajón más alto del podio de los listillos, aún a costa de que sea un perjuicio para el prójimo. Con esta forma de actuar se autoriza a la organización (en genérico) a poner el remedio para que el sistema no se colapse. Ya se sabe que, por lo general, el remedio es peor que la enfermedad y la reorganización a prueba de listillos acaba incluyendo a los sin culpa. Este discurso viene al caso por las quejas de los usuarios del hospital a los que se obliga a acudir al centro a pedir cita. Se debe a que los volantes urgentes por teléfono, son ordinarios en la realidad, si es que hay volantes. Dirán que en estos tiempos es anormal que no haya un sistema de reserva más avanzado. Tienen razón: déficit cero...