Los viajes al extranjero son, según los docentes, la mejor forma de aprender un idioma
03 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El inglés está de moda. Y así lo confirma la espectacular demanda de alumnos que reciben cada año las academias de idiomas de la comarca. Tanto es así que conseguir una plaza se convierte a veces en una ardua tarea, ya que los grupos son reducidos y se cubren con rapidez. «Aunque quiera coger a más alumnos no puedo porque no tengo más espacio», destacó una docente ribeirense. Esta tendencia viene provocada en cierta medida, según el profesorado de la zona, por la escasa formación en lengua inglesa que los niños reciben en los colegios e institutos. Ello conlleva una avalancha de jóvenes a los centros de idiomas, algunos de ellos, para conseguir aprobar los exámenes y, otros, mejorar su dominio del inglés. La gran mayoría de las academias de la comarca apuestan por la organización de viajes al extranjero para que sus alumnos practiquen el idioma. Una experiencia que, según los docentes, no sólo enriquece a los jóvenes a nivel personal, sino que mejora su pronunciación y les da soltura. «En las clases nos vemos condicionados a unas horas determinadas, mientras que en el extranjero los niños están obligados a hablar inglés casi todo el día», explicó un profesor de la capital barbanzana. Realizar exámenes oficiales de inglés, como los de Cambridge, es otra de la iniciativas que recomienda el profesorado. Además de que avalan el nivel de idiomas que posee un alumno, los docentes señalaron que obligan al estudiante a enfrentarse a un tipo de pruebas a las que no está acostumbrado, ya que tiene que demostrar su valía en la pronunciación, así como su capacidad para entender el inglés.