LA LLAVE
15 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.A ESTAS alturas ya no sorprende a nadie la afirmación de que el principal problema que tienen los colectivos de esta comarca es la falta de unión. Que cada uno va por libre con tal de obtener beneficios personales no es novedoso, pero hay casos que son, cuanto menos, chocantes. Y es que, en pleno debate sobre las repercusiones que el decreto sobre la libertad de horarios tendrá en los pequeños comercios y siendo éstos los principales opositores, resulta extraño ver cómo alguna tienda permanece abierta a las once de la noche e, incluso, atiende a los clientes en pleno día festivo. Ni que decir tiene que la cosa se agrava cuando el propietario está vinculado a una entidad que se opone a capa y espada al discutido decreto. Está claro que cada uno puede y debe tener su opinión, pero los intereses de un sector deben anteponerse a los personales para que la unión haga la fuerza.