DESDE FUERA | O |
02 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EL CASCO antiguo de Noia se enfrenta a una etapa clave para convertirlo en todo un referente. En los últimos años se han dado una serie de pasos, como la consecución de la declaración de área de rehabilitación integrada y, a posteriori, la firma de convenios con el Ministerio de Fomento y el Instituto Galego da Vivenda e o Solo para la concesión de ayudas que faciliten la reforma y la conservación de las viviendas y de los espacios públicos. Con el mismo objetivo, el Concello suscribió un acuerdo con una entidad bancaria para ablandar los créditos destinados a ese fin. Y no debemos olvidarnos de que la entidad Noia Histórica, a una velocidad de vértigo superior a la de algunas ciudades gallegas, tramitó con éxito ante el Concello y la Xunta subvenciones que van a permitir invertir este año en la zona monumental la cifra de 100.000 euros. A todo esto, cabe añadir también que, por primera vez en la historia reciente de Noia, se va a ejecutar un proyecto para la puesta en valor de los restos de la muralla medieval aparecidos en el solar de Fuerte Yuma. Todas estas acciones están muy bien, pero de poco sirven si los noieses no se mentalizan de la importancia que tienen para su futuro. Sin iniciativa y sin unidad, difícilmente el casco antiguo puede salir a flote.